Los autoclaves son recipientes, por lo general cilíndricos, ya sea en disposición horizontal o vertical, utilizados para la cocción y desinfección de productos mediante la exposición de los mismos al contacto con vapor de agua. Pueden ser de tipo vapor directo o también de cascada (en los cuales se tiene una “lluvia” interna permanente para evitar daños en los productos o empaques por exceso de temperatura).